Tengo que reconocer que siempre he sido un poquito "culo veo, culo quiero", y tanto ver helados por todos vuestros blogs, me entraron un montón de ganas de preparar uno...o unos cientos!!
Además, estos calores que estamos pasando hacen que nos apetezca algo fresquito a todas horas, eso no quiere decir que le vaya a dar vacaciones al horno, de eso nada,pero, a partir de ahora, vereis unas cuantas recetas heladas por aquí.
Hace dos semanas no tenía ni la mas remota idea de como se hacía un helado, es mas,pensaba que sería necesario una heladera o algun ingrediente complicado de conseguir, pero nada más lejos de la realidad, investigando un poco por la red encontré un montón de recetas y consejos para preparar riquísimos helados caseros, incluso sin heladera.
Una vez conocida la técnica mi cabezita empezó a maquinar un sabor para estrenarme en el mundo heladeril,las posibilidades eran infinitas: frutas,chocolate,galletas,queso,queso,queso....vale, vale, empecé a ver helados de mascarpone y se me hacía la boca agua, pero entonces se cruzó en mi vida el grandísimo Ferrán Adriá y su parmesano helado y ahí ya no pude pensar en otra cosa...me rechifla el parmesano, y la idea de comerlo con textura helada me parecía genial...si, si, definitivamente mi primer helado iba a ser salado.
El parmesano es un queso italiano de pasta dura hecho en su totalidad con leche de vaca, normalmente se consume muy curado y es muy famoso en su tierra natal, donde lo consideran el "rey de los quesos", tiene un sabor muy característico, bastante fuerte, que a mi, personalmente me encanta.
Este helado puede ser un aperitivo original y muy sabroso con el que seguro que sorprendereis, tiene un sabor profundo a queso y se deshace en la boca,además, es sencillísmo de hacer y requiere de muy pocos ingredientes, vamos, que no tenéis excusas para no probarlo.
Estoy enlazando esta receta a la fiesta del enlaces del blog Personalización de Blogs.







